| Contra el macroproceso 18/98 |
Como muchas sabréis, la Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, sin que hubiese comunicado previamente la sentencia, ordenó el encarcelamiento de 46 personas el día 30 de Noviembre de 2007, imputadas en el macroproceso 18/98. Dichas detenciones se realizaron ante el supuesto riesgo de fuga de decenas de personas que llevaban 16 meses acudiendo semanalmente a las sesiones del juicio, que fue trasladado a la Audiencia Nacional en Madrid, y tras nueve años de tramitación de este proceso. El día 19 de diciembre, finalmente, se hizo oficial la sentencia de más de 500 años de prisión para 47 de las personas imputadas en el citado sumario. |
Hace
año y medio tuvimos oportunidad de contar con la presencia de uno
de los imputados en el proceso, en el marco de unas jornadas organizadas
por el colectivo Calecer. Muchas recordaréis que durante aquella
charla fue arrojada una bengala en el interior del local, una agresión
ultraderechista que, como suele suceder, quedó impune. Como dijimos
en un primer comunicado redactado pocos días después de
la agresión: |
"No
por casualidad, la persona que impartía la charla era Mikel Korta,
uno de los imputados en el proceso 18/98 que lleva cinco meses celebrándose
en Madrid en la Audiencia Nacional. El 18/98 es uno de los mayores juicios
políticos que se celebra en el Estado desde la transición
política contra la izquierda social, política y sindical
vasca. Ese proceso, en el que están siendo vulnerados muchos de
los derechos procesales de las personas imputadas, constituye un poderoso
instrumento para la represión de los movimientos sociales de Euskadi. |
El
18/98, en todo caso, forma parte de una lógica de represión
y control jurídico, policial y social contra todos aquellos movimientos
que se oponen al pensamiento único y a las políticas hegemónicas.
La aplicación cada vez más sistemática de la ley
antiterrorista, las cargas policiales, la criminalización de toda
forma de disidencia, ilustran los escasos márgenes para la libertad
de expresión que permite nuestra monarquía parlamentaria". |
La
sentencia del 18/98 es extremadamente grave, pues supone “condenar
a 500 años de cárcel a 46 inocentes; porque no hay otra
forma de encerrar, y utilizar como rehenes, a 46 periodistas, ecologistas,
pacifistas, defensores del euskara y activistas sociales de los que no
se puede demostrar su vinculación con ETA y de los que, en algunos
casos, se puede demostrar exactamente lo contrario” (Santiago Alba
Rico y Carlos Fernández Liria, La seguridad de los españoles,
Gara). |
La
propia sentencia y las declaraciones mediáticas y políticas
subsiguientes, criminalizando a aquellas personas y organizaciones que
denunciamos públicamente el carácter de este proceso, significa
un agravamiento y profundización de la teoría del entorno,
que permite justificar la aplicación cada vez más amplia
de la Ley Antiterrorista. |
A
continuación os adjuntamos un breve dossier con diversos artículos
publicados en estas últimas semanas denunciando las numerosas vulneraciones
de las garantías jurídicas y procesales en este macroproceso
y las consecuencias de esta sentencia en la escalada represiva y el recorte
de las libertades. Sobre este incremento de la represión tenemos
importantes muestras en los últimos tiempos en Asturias. Tomar
conciencia de esta realidad y enfrentarnos colectivamente a ella es, más
que nunca, necesario. |