"No
recuerdo cuando aprendí a leer. Un día, sin saber
cómo, descubrí la maravillosa sensación de
poder descifrar lo que está escrito en los libros. Yo vivía
con mis abuelos, lejos de mis padres y de mi única hermana,
no tenía muchos amigos ni amigas y pasaba demasiado tiempo
sola, por eso me convertí en una gran lectora. Sin embargo,
ninguno de los cuentos que conocía me gustaba. Todos estaban
llenos de personajes muy buenos o muy malos que no se parecían
a mí en nada".
|