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Exposición: #cuéntalo

 

#Cuéntalo es un espacio de denuncia, un grito colectivo para visibilizar la violencia cotidiana que sufrimos las mujeres. Pero es también un espacio de encuentro y sororidad para que ninguna de nosotras se sienta sola. Y por eso nos invitan a participar.

Podemos enviar un correo electrónico (hasta el 31 de mayo y con una extensión máxima de 400 caracteres) con el asunto “cuéntalo” a: JornadasLiberArte@gmail.com, o pasarnos por la exposición durante los meses de junio, julio y agosto. Allí habrá tarjetas en blanco para que podamos escribir nuestros testimonios y formar parte de esta denuncia colectiva.

Abril campesino

Cada 17 de abril campesinas y campesinos de todo el mundo celebran la lucha por la tierra, la defensa del territorio y los derechos de las personas que producen nuestros alimentos en todo el planeta. Y lo hacen en recuerdo de otro 17 de abril, el de 1996. Aquel día policías militares brasileños abrieron fuego contra una marcha del Movimiento de los Sin Tierra de Brasil, en Eldorado dos Carajás, en el estado de Pará. Diecinueve personas fueron asesinadas. Su crimen: luchar por el derecho a la tierra.

La despoblación del mundo rural es una realidad evidente. Cada vez hay menos campesinas y campesinos, la agricultura funciona como una industria más en el mercado mundial, los alimentos recorren miles de kilómetros para llegar a nuestras mesas. Se dedican menos tierras a cultivar alimentos sanos y más a producir mercancías baratas, comida basura.

Las políticas agrarias y los Tratados de Libre Comercio -como el TTIP o el CETA- son una amenaza para acabar con lo poco que queda de las economías locales, y con la soberanía de los pueblos. Las semillas están sujetas a leyes de propiedad intelectual, y los procesos de mercantilización de la naturaleza convierten los alimentos en activos financieros y, por tanto, receptores de importantes inversiones, comercializables en el mercado capitalista y sujetos a especulación.

Las campesinas, que producen la mayor parte de los alimentos que sostienen nuestra vida, ven cada vez más vulnerados sus derechos básicos. Esta situación está estrechamente relacionada con violaciones continuadas de los derechos humanos: expropiación de tierras, desalojos forzosos, discriminación y violencias machistas, dificultad de acceso a la tierra, bajos ingresos y falta de acceso a los medios de producción, protección social insuficiente y criminalización de los movimientos que defienden los derechos de las campesinas y de las personas que trabajan en las zonas rurales en todo el mundo, como ocurrió en Gaza el pasado 30 de marzo, en la celebración del Día de la Tierra. El ejército israelí acribilló a diecinueve personas indefensas e hirió a más de dos mil.

Asturies es un ejemplo de ese proceso de destrucción al que se ve sometido nuestro campo, como consecuencia de unas políticas agrarias dictadas en despachos cerrados a miles de kilómetros. Las campesinas asturianas desaparecen o sobreviven a base de grandes esfuerzos, el aire del centro de la región es irrespirable, los pueblos se destruyen por abandono, los incendios devastan el territorio, se  desmantelan las comunicaciones y transportes públicos que unen las zonas rurales, mientras se invierte en autovías y obras faraónicas que aíslan los pueblos. Multinacionales, como la canadiense Orvana Minerals (Orovalle), obtienen nuevas concesiones para agujerear la tierra en busca de oro…

La Soberanía Alimentaria es la única respuesta

La respuesta de las organizaciones campesinas de todo el mundo, unidas en la Vía Campesina, es la lucha por la soberanía alimentaria, es decir, por el derecho de los pueblos a decidir cómo producir y distribuir sus propios alimentos, garantizando la alimentación sana y segura de todas las personas. Este derecho se sostiene en el trabajo de los campesinos y campesinas, de las pequeñas y medianas productoras, de las pescadoras, de las pastoras, de las indígenas que son quienes mantienen la producción de alimentos basándose en los conocimientos tradicionales y en la conservación de la biodiversidad.

Como en todas las luchas, las mujeres son centrales también en ésta. La soberanía alimentaria es feminista porque la está haciendo posible la resistencia cotidiana de las mujeres que cuidan nuestros cuerpos y nuestros territorios. Y sin embargo no pueden ser las únicas responsables. Mujeres y hombres tenemos que ocuparnos de forma corresponsable de la alimentación y de todos los trabajos asociados al mantenimiento de la vida.

Pero son muchos los problemas a los que se enfrentan en esa lucha cotidiana: la falta de medios para desarrollar su trabajo; los bajos precios de los productos agrícolas; la desvalorización de la vida en el campo; la falta de políticas e incentivos que apoyen la agricultura campesina, local y artesanal; la existencia de legislaciones adaptadas a la gran producción…

Por eso, para avanzar hacia la soberanía alimentaria se hace fundamental el apoyo decidido a la producción agroecológica local. En Asturies lleva años consolidándose una red de pequeñas productoras, dedicadas a la agricultura y a la ganadería ecológicas, que a pesar de las dificultades crecientes, luchan por mantener unas formas de producción y de vida que les permitan continuar en el campo, y seguir cultivando y cuidando nuestros alimentos. Pero, para que su esfuerzo tenga resultados, es necesaria nuestra implicación a través del consumo responsable. Esto es, consumir alimentos sanos, de cercanía y de variedades autóctonas. Alimentos adquiridos en los mercados locales y en las tiendas de nuestros barrios y producidos por campesinos y campesinas que habitan el territorio y cuidan de nuestro entorno y, además, mantienen el mundo rural vivo, custodiando las tradiciones culturales y los saberes populares. El consumo responsable también implica nuestro apoyo a sus reivindicaciones y sus luchas, que son las nuestras.

Desde la Campaña Asturiana pola Soberanía Alimentaria nos sumamos, un año más, al llamamiento mundial de la Vía Campesina para conmemorar el Día Internacional de las Luchas Campesinas, y continuar trabajando para reforzar la soberanía alimentaria, la lucha contra el cambio climático y la conservación de la biodiversidad. Y hacemos nuestras sus reivindicaciones.

¡Alimentamos nuestros pueblos y construimos movimiento para cambiar el mundo!
¡Contra el saqueo del capital y el imperio, por la tierra y la soberanía de nuestros pueblos!

17 de abril, Día Internacional de las Luchas Campesinas
Campaña Asturiana pola Soberanía Alimentaria

Programa

  • Jueves 12 a las 19:30h. Charla-debate: Nuevos organismos genéticamente modificados: Santo Grial o caja de Pandora. con Diego Bárcena Menéndez. Ecoloxistes n’Acción. CCAI (Xixón).
  • Sábado 14 desde las 11h Mercáu de la Montaña Central: puestos agroecológicos, música, comida, mural… C/ Caba baja (Pola Lena).
  • Lunes 16 a las 19h. Cine: Berta Vive y Canción de Amor para Berta Cáceres. Centro social del Llano (Xixón).
  • Viernes 20 a las 20h. Mesa redonda: Leña contra el fuego: propuestas para la prevención de incendios forestales. Cambalache (Martínez Vigil nº30, bj, Uviéu)
  • Sábado 21 Mercáu en La Llume (Xixón) y Sábado verde en Libélula Huerta (Avilés).
  • Domingo 22 a las 19:30h. Cine: La ruta del tomate. El Remediu (Nava)
  • Sábado 28 desde las 11h. Mercáu social en Nava.

8M Huelga feminista

El próximo 8 de marzo, con motivo de la huelga feminista, en cambalache pararemos nuestra actividad habitual y también cerraremos como librería, pero abriremos como centro social para atender algunos de los cuidados que las mujeres han decidido negarse a realizar ese día.

Desde las 9 de la mañana, ofreceremos desayunos, comidas, meriendas y cenas a todas las que hagan huelga (hasta un máximo de 50 personas), además de a las criaturas, mayores o personas que por otros motivos dependen de ellas. En el espacio, además, habrá personas disponibles para cuidar de niñas y niños u otras personas dependientes. Adicionalmente, intentaremos dar respuesta a otros trabajos de cuidados que se nos soliciten, tanto dentro como fuera del colectivo, como puede ser un acompañamiento o cualquier otra necesidad que surja durante la jornada.

Aunque no es necesario inscribirse para, por ejemplo, venir a comer, dejar una menor a nuestro cuidado o solicitar un acompañamiento, con el fin de organizarnos lo mejor posible, agradeceremos mucho toda la información  que se nos envíe con antelación. Para ello, o para cualquier otra duda, podéis escribirnos a cambalache@localcambalache.org.

Reseña en Rebelión de Vidas a la intemperie

Reseña de Vidas a la intemperie de Marc Badal (Pepitas de calabaza y Cambalache)
Nostalgias y prejuicios sobre el mundo campesino
Marc Badal (1976) está empeñado en conjugar la teoría y la praxis de la agroecología, a la que ha dedicado ya varias obras. Vidas a la intemperie, editado por Campo Adentro en 2014, reaparece ahora de la mano de Pepitas de calabaza y cambalache con prólogo de Irene García Roces, y nos transmite el duelo por algo que se ha ido y a la vez una invitación a visitar las huellas que ha dejado, porque eso implica conocer nuestro origen y poner una base para lo que hay que construir. El volumen lo completa Mundo clausurado (2016), una mirada sobre la fractura histórica que supone el paso del agro diversificado y adaptado al medio al monocultivo. Son las plantaciones coloniales en América y Asia que hacen posible la modernidad capitalista, y hoy mismo, es la agricultura basada en petróleo y pesticidas químicos, que nos lleva a una “intoxicación permanente a través de un sistema productivo que se desarrolla sobre un medio aséptico y desinfectado.”La ciudad como sede del poder y de la cultura. El campo como territorio en extinción: “lo que se ve de soslayo desde la ventanilla para mantener la ficción de que existen ciudades distintas”, espacio colonizado espiritualmente por la televisión y la prisa, despojado de sus cadencias y sus liturgias. Marx y Engels predijeron que el mundo campesino caería arrollado por la industrialización. Hoy vemos la profecía cumplida, un etnocidio con rostro amable. Los urbanitas adoran sobre todo regresar en sus ocios a lo que ya no existe en parodias como el turismo rural: cuentos de la abuela, viejos recuerdos y repostería. Sin embargo, otros se empeñan en saber de aquel mundo complejo en equilibrio, dotado de sus propias leyes, en el que todo se aprovechaba y la variedad favorecía la supervivencia, en el que era costumbre deleitarse con los ritmos de la vida y con la obra bien hecha.

Pero el libro recoge otras ideas que las de Marx y Engels, proyectos que no fructificaron. Bakunin creía en el potencial de los campesinos rusos para protagonizar una revolución que impidiera el desarrollo en Rusia del infierno capitalista. Los naródniki intentaron en la década de 1870 el acercamiento al pueblo, pero encontraron desconfianza y hostilidad en exceso; la siguiente estrategia para despertar a las masas fue el terrorismo. Aleksandr Vasílievich Chayánov trató de reorganizar la agricultura rusa tras la revolución según un modelo cooperativista, pero en 1929 se impuso la gran colectivización; en 1932 es deportado a Kazajstán y en 1937 ejecutado. Ellos soñaron otros mundos, la pervivencia del campo, la salvación del hombre.

Echando la vista atrás, vemos que la Alta Edad Media se caracterizó por un vacío de poder hegemónico, y tal vez por eso fue la edad de oro del campesinado. El feudalismo pudo no ser tan malo. El desastre viene luego. Un listado de revueltas rurales en Europa desde el siglo XVII resulta abrumador, y hay que contar también con la protesta silenciosa y cotidiana, del furtivismo, por ejemplo. Resistencias frente al explotador, aunque los paisanos demasiadas veces fueron utilizados por los sectores más reaccionarios en sus luchas contra la revolución. Sin embargo, su conservadurismo no era el de los poderosos, sino sólo el de quien pretende mantener a flote su propio mundo. Los sueños truncados los llevarán a pactar con los señores pequeñas mejoras, un reformismo de supervivencia.

La literatura con frecuencia tiende a idealizar la vida rural, de los clásicos griegos y latinos al campo patriarcal, donde armonizan las clases, de los realistas conservadores como Pereda, pasando por La Arcadia de Lope o el discurso a los cabreros del Quijote. Otras veces, enfrentado con la dura existencia de la aldea, un escritor siente como propio el drama que contempla; es el caso de Cristo se detuvo en Éboli de Carlo Levi o Gente de las pusztas del húngaro Gyula Illyés, y poetas como Fred Kitchen o Stephen Duck . No faltan tampoco autores que reflejan la visión distorsionada que las clases dominantes tienen del paisano, inculto y egoísta, como ocurre en Balzac, Zola o Maupassant.

Tras la barahúnda de las miradas sobre el campesino, el libro trata de explorar también cómo se veía él a sí mismo. Conscientes de ser la base de la pirámide social, alimentando a todos y a todos sometidos, se sentían inferiores, vulnerables, las vidas a la intemperie del título. Atados al terruño, inervaciones del páramo o la dehesa, ellos dieron forma a un mundo que sólo recorrían cuando eran reclutados como carne de cañón para los ejércitos. Bosques, caminos, praderas y puentes son su obra anónima en la que no los reconocemos. Vivían sumergidos en lo que nosotros llamamos el paisaje, y que ellos percibían como parte de sí, atentos a signos que marcaban los ritmos de la vida y la muerte, la cosecha y el hambre, tan simples como una nube o un brote en la tierra. Los conceptos de lo bello y lo útil no se habían escindido aún en ellos.

Su conocimiento se basaba en la observación, con todos los sentidos, de la naturaleza y la labor de los mayores, y era capaz de hallar en el acervo de la experiencia colectiva pautas para guiarse en el arriesgado oficio de reproducir la vida; pistas y patrones, pero nunca certezas:”se dice que …”, “muchas veces ocurre así…” Y cuando todo es oscuro, la superstición crea máscaras de seguridad a las que aferrarse. La vida campesina muestra con frecuencia un aliento de auténtica comunidad, de existencia compartida, en trabajos y cosechas, en fiestas y rituales, aunque el orden social a veces degenere en espantos como lo que nos narra Ismail Kadaré, en Abril quebrado; muerte y venganza repetidas en un duelo sin final.

Somos los hijos de los que se fueron sin escribir su historia, dejándonos apenas un esbozo de sus representaciones del mundo. En Vidas a la intemperie la memoria y la mirada se entrecruzan para tejer el retrato de algo perdido que necesitamos recuperar porque nos va la vida en ello, un lugar donde, con todos sus pesares, el trabajo era armonioso y se ceñía a los ritmos de la naturaleza: “Las canciones de labranza de los campesinos de Tivissa (Tarragona) presentaban una configuración musical muy parecida a las que cantaban las madres para acunar a sus criaturas. Labrar la tierra y mecer la cuna eran dos actos de una intimidad equiparable. El campesino mostraba al cantar cómo vivía su relación con la tierra. La despertaba del sueño veraniego con el mismo tacto con que una madre duerme a su pequeño”

Reseña en Rebelión

Blog del autor: http://www.jesusaller.com/

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Presentaciones de Vidas a la intemperie

Autoría: BADAL, MARC
Editan: Pepitas & cambalache

Vidas a la intemperie nos habla de la pérdida de un mundo, el campesino, compuesto por muchos pequeños mundos que, como Marc Badal advierte, se han ido alejando de nuestras latitudes en silencio, víctimas de un «etnocidio con rostro amable». El texto defiende la necesidad de recuperar las «ruinas que explican nuestro tiempo», cuestionando la mirada sobre el mundo rural que se produce desde los grupos normativos, aquellos que pueden generar normas y representaciones colectivas con mayor eficacia. Se propone ampliar la perspectiva «urbana desde la que se ha escrito la historia» y que ha definido «lo relevante y lo memorable». En este sentido, nos invita a un viaje al pasado que nos permite comprender un presente en el que nos hemos quedado huérfanas.
(Del prólogo de Irene García Roces)

Próximas presentaciones:

  • el 16 de junio a las 11.45h en la Feria del libro de Gijón (carpa 2)

Se ha presentado ya en:

Si tienes interés en organizar una presentación, ponte en contacto con nosotrxs: cambalache@localcambalache.org

Presentaciones del nº 8 de La Madeja: Sexualidades

Después de haber buceado en nuestros miedos, teníamos ganas de un número más alegre y disfrutón. Decidimos entonces abordar las sexualidades –en plural, porque, como nosotras, son diversas– intentando dejar a un lado sus sombras y centrándonos más en el placer, el goce, el erotismo; reivindicando unas relaciones basadas en el consentimiento, el diálogo y el respeto. Pero las sombras se han negado a irse y, una vez que nos ponemos a darle vueltas a la sexualidad, aparecen, una y otra vez. Hay ganas de hablar, aunque también asusta. A quién no le cuesta desnudarse si no hay intimidad, confianza, seguridad… Hablar de sexualidades es abrir una caja de pandora, que nos trae placeres y dolores, y nos enseña que también en esto tenemos que acompañarnos, con cuidado, para aprender juntxs. [descargar en PDF]

Próximas presentaciones de La Madeja nº 8: Sexualidades:

Si tienes interés en organizar una presentación, ponte en contacto con nosotras: lamadeja@localcambalache.org

Ya la hemos presentado en:

 

13ª Feria del libro de Cambalache

[descargar programa en pdf]

sábado 4 de noviembre a las 19h
Presentación de la 13ª feria del libro con proyección documental: Gurumbé. Canciones de tu memoria negra (2016, 72’). Con Miguel Ángel Rosales (director).

viernes 10 de noviembre a las 19h
Charla-debate Tres miradas mujeristas: Aidoo, Emecheta y Nsue, con Marta Sofía López.

viernes 10 de noviembre a las 21h
Presentación del libro de relatos El bombero de Pompeya  (Libros de la Herida, 2017) + pincheo, con Miguel Ángel Argüez (autor) y del poemario Escalones que descienden hacia arriba (Luces de Gálibo, 2017), con David Eloy Rodríguez (autor). [+ pincheo]

el sábado 11 de noviembre a las 12h
Actividad infantil. Encuentro con los libros: La  pequeña gran aventura de la araña Juliana y El libro de los deseos, ambos editados por Libros de la Herida, con David Eloy Rodríguez y Miguel Ángel Argüez (autores).

el sábado 11 de noviembre a las 19h
Presentación del libro: Trincheras permanentes. Intersecciones entre política y cuidados. Con Carolina León (autora).

el sábado 11 de noviembre a las 20.30h
Presentación de la revista feminista La Madeja nº 8: Sexualidades (Cambalache, 2017). Con Irene García Roces, Inés Herrero Riesgo e Irene S. Choya (editoras). [+ cena de traje]

el jueves 16 de noviembre a las 19.30h
Presentación del libro: Las falsas promesas psiquiátricas, La Linterna Sorda, 2017. Con Guillermo Rendueles (autor).

el viernes 17 de noviembre a las 20h
Presentación del libro: Cervantes libertario (Corazones Blindados y Fundación Anselmo Lorenzo, 2016) y Los dibujos del paraíso de las islas. Una utopía libertaria en imágenes OP (CEDCS – VP/Fulminantes, 2015). Con Emilio Sola (autor).  

el sábado 18 de noviembre a las 19h
Encuentro con Pepitas de Calabaza editorial.

el sábado 18 de noviembre a las 20.30h
Presentación del libro: Vidas a la intemperie. Nostalgias y prejuicios sobre el mundo campesino con Marc Badal (autor). [+ pincheo]

el sábado 11 de noviembre a las 22h
Concierto: Antón Menchaca (presentación nuevu discu)

el domingo 26 de noviembre a las 12h en el Teatro Filarmónica
Cierre de la 13 ª Feria del libro. Teatro: Catalina y los bosques de hormigón. La Vereda Teatro.

 

El feminismo es para todo el mundo

BELL HOOKS

Editorial: Traficantes de Sueños

ISBN: 978-84-947196-1-5

Publicación: 2017

Nº de páginas: 154

Precio: 12,00 €.

Los medios conservadores presentan a las feministas como mujeres antihombres, siempre enfadadas. Pero muy al contrario, el feminismo ha logrado mejorar la vida de todas las personas. Gracias al feminismo, todos vivimos de forma más igualitaria: en el trabajo y en casa, en nuestras relaciones sociales y sexuales. Gracias al feminismo, la violencia doméstica ya no es un secreto, se ha normalizado el uso de anticonceptivos y todos somos un poco más libres.

No obstante, el feminismo quería mucho más que la igualdad entre hombres y mujeres. Cuando hablaba de hermandad entre mujeres, quería superar las fronteras de clase y raza, transformar el mundo de raíz. El feminismo es antirracista, anticlasista y antihomófobo o no merece ese nombre. Muchas mujeres blancas hacen uso del feminismo para defender sus intereses pero no mantienen este compromiso con las mujeres negras, precarias y lesbianas; eso no es feminismo.

Tanto daño hace al movimiento una mujer que reproduce el sexismo como aporta un hombre feminista. El feminismo es para las mujeres y para los hombres. Necesitamos nuevos modelos de masculinidad feminista, de familia y de crianza feminista, de belleza y de sexualidad feminista. Necesitamos un feminismo renovado que explique con palabras sencillas que pretendemos superar el sexismo y colocar el apoyo mutuo en el centro. Eso es el feminismo. Y ese es el objetivo de este libro.

El día antes de la revolución

LE GUIN, URSULA K.

Editorial: Nórdica

ISBN: 978-84-16830-32-9

Publicación: 2017

Nº de páginas: 64

Precio: 18,00 €.

Publicado originalmente en 1974 en la revista Galaxy Science Fiction, este relato, ganador de los premios Nebula en 1974 y Locus en 1975, tiene como protagonista a Odo, la líder de la revolución que dio lugar al odonianismo, sociedad anarquista imaginaria.
Ursula K. Le Guin identifica esta sociedad con el anarquismo, que para ella «es la más idealista, y la más interesante de todas las teorías políticas».
Pero lo que realmente le interesa a la autora es contar la historia de una mujer; no sólo como ideóloga de la revolución, sino como persona, y así lo manifiesta en su presentación: «Agradecí sumamente cuando Odo apareció de entre las sombras y atravesó el abismo de lo probable pidiendo un relato, no sobre el mundo que construyó, sino sobre sí misma».